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Este fin de semana hemos podido
asistir una vez mas a la puesta
de manifiesto de las anodinas
condiciones que marcan este año
el campeonato de Formula 1:
Falta de prestaciones de los
neumáticos para un pilotaje
extremo, motores limitados que
van como relojes, una
clasificación del sábado que es
mas definitoria que cualquier
otra circunstancia, por otro
lado, la puesta en escena de
Mclaren tratando descaradamente
de favorecer a su “niño mimado”
Lewis Hamilton, adelantando
increíblemente la parada de
Fernando Alonso con el único
objeto de dar cuartel al piloto
ingles para, con un monoplaza
mas ligero, tratar de hacer sus
mejores vueltas en clara ventaja
de condiciones.
Pero el planteamiento les salio
rana, Fernando apretó fuerte,
muy fuerte, en estas vueltas,
donde los neumáticos blandos le
sentaron a su Mclaren Nº1, como
un guante y como una bendición
divina. Lewis Hamilton, no solo
no pudo mantener el ritmo de
Fernando, si no que perdió en el
vuelta a vuelta, cometió errores
y podría calificársele
claramente, hoy por hoy, como un
mal piloto, al menos teniéndolo
que comparar con Fernando Alonso
y teniendo en cuenta el “pedazo”
de coche que es el Mclaren 2007.
Resulta así mismo especialmente
llamativo, gracioso, y en medio
del “mal olor” que se respira
últimamente en el campeonato,
oír las quejas de Lewis ante la
agresiva maniobra de Alonso en
la salida, que ciertamente puede
tildarse de dura y agresiva. Ni
un poco menos se espera de un
piloto de Formula 1: agresividad
y competitividad, Fernando pudo
asustarle pero no llego a
tocarle en ningún caso, y su
legitimo derecho a buscar la
mejor trazada de la curva para
salir velozmente a la caza de
los Ferrari , no se lo puede
arrebatar este caprichoso y
enfurruñado piloto ingles
llamado Lewis Hamilton, por obra
y gracia de su majestad, no
señor.
Para ser grande y creerse una
súper-estrella hay que
demostrarlo, haciendo maniobras
duras y “sucias” como la que él
ejecuto en la salida de Monza en
el Gran Premio pasado contra
Felipe Masa y también
sufriéndolas, sabiendo
combatirlas y defendiéndose de
ellas, luchando en definitiva
como un piloto de Formula 1, un
piloto que perdiendo batalla
tras batalla, y las pocas
ganadas que tiene, con la
inestimable ayuda e intervención
de su equipo; Mclaren, a su
favor, o de la FIA “robándole”
una Pole y una mas que posible
victoria a Fernando Alonso en
Hungría, no puede pasearse con
esos aires por el paddock, en
los pesajes, andar, mirar y
cruzarse con los demás pilotos
como si fuese el nuevo dios de
la F1, por que simplemente, este
chaval, aunque lo pretenda la
prensa inglesa, no es nadie.
Pudimos asistir a si mismo a un
poco de “salsa y picante” en
algunas luchas intestinas en las
posiciones de atrás, como la de
Kovalainen y Kubica, pero
mencionar que, hoy por hoy,
siendo el monoplaza de BMW
bastante superior al de Renault,
al polaco le costo un mundo
tratar de superar al finlandés, poniendo
de manifiesto las dificultades
“adelantatorias” en esta extraña
temporada 2007 en un circuito,
no mal dado tradicionalmente a
ello, como Spa. Todo esto para
comentar en lo deportivo.
En lo extradeportivo del fin de
semana, hemos podido asistir al
ridículo pasmoso que esta
haciendo la prensa inglesa, y
alguna alemana, tratando de
responsabilizar a Fernando y
Pedro De La Rosa del caso del
espionaje, de la sanción a
Mclaren, y dentro de poco de la
guerra de Irak. Parare ser que
ahora los pilotos diseñan las
piezas, dirigen los laboratorios
y las pruebas de desarrollo en
los monoplazas,.., lo que hay
que ver por tener ojos, lo que
hay que oír por tener oídos.
Legiones de buitres carroñeros
ven ahora en la formula uno, el
sabroso cadáver putrefacto sobre
el que posar sus garras y picos
afilados, unos buscando crear un
ídolo de barro a la medida de la
prensa de un país bastante
cerrado a sus manías y gustos
ancestrales, otros infectos
buscando vender miles de
ejemplares de sus amarillas
ediciones escritas, llamando a
rebato la conciencia nacional
del país de la estrella
plateada, preguntando por que no
“echan” a Fernando de Mercedes,
como olvidando la existencia de
contratos, y responsabilidades
mutuas, y difundiendo la idea de
que el piloto Asturiano es solo
una especie de malvado criado
del clan alemán, sin derecho a
sentir, protestar, y actuar en
su propia defensa.
También encontramos sobrevolando
nuestras cabezas grupos de
buitres ibéricos, aquellos que
tradicionalmente vendieron, la
falsa e irreal imagen de
Fernando Alonso, que todo sus
detractores enarbolan, como un
chico distante, prepotente, mal
educado, etc,.. Triste es
comprobar como cientos de
buitres futboleros de tarde de
domingo tratan de hacerse un
hueco a codazos parasitando las
“carnes” de la actualidad de la
Formula 1, y que mejor manera de
llamar la atención, que atacar a
Fernando, difamando su honor y
su integridad como persona y
deportista, no cayendo en la
cuenta que no solo le difaman a
él, sino a miles y miles de
seguidores ilusionados del
asturiano. Jamás un piloto de
Formula Uno tuvo, en la historia, la
legión de seguidores y
admiradores que le siguen
incondicionalmente como Fernando
Alonso Díaz, miles de ellos,
seguro advenidos, ante la
monumental injusticia que esta
sufriendo este piloto en esta
corrompida competición.
Podemos acostumbrarnos a los
“viejos” buitres, esos que se
conocen como anti-alonsistas,
empeñados en engrandecer todo lo
contrario que Fernando Alonso
represente, Todo lo que él nos
da en cada carrera, es motivo de
su mofa y su desprecio, por que
nos guste o no, Fernando Alonso
ya es un símbolo de nosotros
mismos, de nuestra gente, de
nuestro país, y ya sabemos todos
que a algunos exaltados sus
ideas políticas de cuna,
conceptos de estado,
nacionalismo delirante, etc,..
les impide admirar o cuando
menos reconocer la impresionante
carrera deportiva de este chico
asturiano, que nos hace sentir
la magia, la única magia que
tiene este deporte, la pura
competición en la pista.
Para nosotros Fernando Alonso ya
es el campeón del mundo de 2007,
y no tenemos ninguna duda que
sin intervenciones
antideportivas e interesadas,
este mundial habría sido
realmente fácil para él, con
planos de Ferrari o sin ellos,
y no tan extremadamente arduo
como esta siendo. Por todo ello,
y por mucho más este chico, por
ser un excepcional piloto con un
talento fuera de lugar, tiene
que soportar ser el protagonista
de esta triste historia de
carroñas y de envidias, típicas
y clásicas de la humanidad
misma.
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