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Cuanto mas
y mas grande se esta
convirtiendo la figura de
Fernando Alonso dentro de la
Fórmula 1, parece que algunos
ven amenazada su participación
en la historia de este deporte,
que poco a poco va cambiando de
la tradicional y antigua
deportividad aventurera y
señoritinga de la época del
Señor Lauda, a la
profesionalidad extrema, y los
intereses de las grandes
compañías, del momento actual,
del pagar por un asiento de
Fórmula 1 en un equipo de la
parrilla por tener un bolsillo
privilegiado, a la era de un
piloto que ha llegado ahí, paso
a paso, desde abajo y poco a
poco, por meritos propios.
Muchos se
preguntaran, ¿la figura de
Fernando Alonso, grande en la
Fórmula 1?, para todos ellos,
que reflexionen despacio, en la
posibilidad cercana, ahí, a la
vuelta de la esquina, de que
este piloto consiga su tercer
campeonato mundial de pilotos de
Fórmula Uno. Que todo el mundo
olvide, por un solo instante, lo
que significaría ganar un solo
mundial, compitiendo en un
equipo que esta manifiestamente
podrido, podrido su jefe, que
miente, desprestigia, acusa,
traiciona y se escuda en la
figura de uno de sus pilotos
para lavar sus mentiras y expiar
sus pecados como ser humano,
¡¡si!!, ese que tanto presume
del trato igualitario, de ser un
Gentleman, de exquisita
deportividad, haciendo
exactamente lo contrario de lo
que pregona: La DESHONESTIDAD en
su máxima potencia.
Olvidemos
lo que significaría ganar un
mundial, con algunos miembros de
tu equipo técnico en tu contra,
lo cual siempre es malo y motivo
de preocupación para un piloto,
con personas que campan a sus
anchas, con “patente de corso”
para desconfigurar las presiones
de tus neumáticos, poniendo en
peligro no solo tus vueltas
lanzadas, sus tiempos, y tus
aspiraciones, si no también
poniendo en juego tu propia
vida. Técnicos, que
desconfiguran tu vehiculo, que
roban tus datos, que hacen
desaparecer la tapa del carter
en la ultima sesión de
entrenamientos libres de Spa, y
no te avisan o aperciben de
ello, con la esperanza de que
salgas a pista, volatilices el
aceite en los primeros
acelerones y destruyas el
propulsor, teniendo que ser
inevitablemente sancionado con
10 posiciones en la parrilla de
salida del domingo.
Olvidemos
también lo que significaría
ganar un mundial, teniendo a tu
lado un niño muy mal criado, que
incumple lo pactado en el
motorhome, que te denuncia a ti,
su compañero, injustamente para
que te sancionen, para quitarte
puntos, retrasarte posiciones de
salida, y para robarte en tu
propia cara, sin nocturnidad
pero si con alevosía. Un niño
que es el favorito del jefe, ese
que pregona un trato justo, y
que te pone en evidencia, si
acusas en algo o de algo a su
querubín dorado. Un niño que es
el paladín “soñado” de la FIA
buscando prospeccionar nuevos
mercados, él es el proyecto
ideado, el chico soñado, elevado
a los cielos y olimpos de la
Formula 1, sin ni tan siquiera
haber adelantado a mas de uno,…
¿dos? coches en la pista por
obra y gracia de la prensa
británica.
Olvidemos,
una vez mas, lo que significaría
ganar el mundial de pilotos de
la Fórmula 1 con su máximo
organismo rector en contra,
interviniendo arbitrariamente en
tu contra para contrarrestar tu
ventaja, manipulando y
adulterando la competición,
siempre en el momento adecuado y
preciso, siempre en forma de una
sanción.
Olvidemos,
por ultimo, lo que significaría
ganar el mundial esta temporada
2007, cuando legiones de buitres
carroñeros, que nunca pudieron,
aunque intentaron siempre,
empañar tu prestigio, imagen y
dignidad, se abrazan unos a
otros, en una orgía de mentiras
y podredumbre mediática,
celebrando tu deshonestidad,
insultando tu carrera
profesional, difamando tu pasión
y tu vida por la competición y
el juego limpio.
Olvidemos,
en definitiva, todo esto, y lo
que significaría ganar este
“maldito” mundial de Fórmula Uno
de 2007 ante estas condiciones,
ciertamente adversas, olvidemos
que de producirse así, nadie en
sus cabales, podría llamarte
“débil”, mas bien muy al
contrario, y si mira dentro de
su alma, si la tiene, debería
decirte que eres fuerte, muy
fuerte, que eres un coloso, que
eres eso, precisamente, que él
jamás pudo imaginar que serias,
tan fuerte como el acero de la
espada Escaliboor,
indestructible, con tu corazón
de leyenda de la Fórmula Uno en
que te puedes convertir,
venciendo en este año contra
todo y contra todos.
Por favor,
olvidemos todo eso, de verdad.
Solo pensemos por un instante en
que esta ahí, casi al alcance,
la oportunidad, única y
esperada, de ver al Tri-Campeón
del Mundo de Fórmula 1 Fernando
Alonso Díaz; coronado Rey Del
Viento a la edad de 26 años y 3
meses, algo que tu; Niki Lauda,
jamás podrás ser o intentar, por
que tu tiempo pasó, pocos lo
recordarán, quizás solo tu, por
que dentro de muchos, muchos
años, habrá otras historias que
contar sobre un tri-campeon del
mundo que luchó con honor y
valor, a su temprana edad, y se
convirtió en leyenda, y a medida
que su figura se engrandezca, y
desparramen por el mundo sus
alabanzas, te retorcerás un
poquito mas anciano tri-campeón
de la época de los “Señoritos de
la F1”, por que desde siempre la
envidia no fue un signo de
fortaleza, mas bien al
contrario.
Niki
Lauda: El débil eres tú, mucho
me temo.
Mundo-F1
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