
Nos
adentramos ya, de pleno, en la
semana decisiva para el
desenlace al titulo mundial,
mundial apretado y delirante,
por las cuestiones
extra-deportivas que todos
conocemos, y que no se pueden
callar y ocultar por mas tiempo,
a pesar de toda la parafernalia
mediática inglesa.
Acusada la
afición española de paranoica y
fundamentalista, habiéndose
asistido a la espectacular
recogida de firmas on line en
defensa de Fernando Alonso y en
denuncia de la FIA y de Mclaren,
la demostración de fuerza ha
sido brutal. ¿Quien puede decir
que Fernando esta solo y
acorralado sin que se le caiga
la cara de vergüenza? Solo puedo
decirlo un sinvergüenza, muerto
de envidia, ante el no imposible
advenimiento de un nuevo tri-campeón
mundial. Los medios ingleses
adolecen no ya de paranoia, si
no de delirios enfermos de
grandeza de un país que no es ya
lo que sueña cada noche entre
las sabanas.
A pesar
del espectáculo apetecible y
forzado, para y por, Bernie
Ecclestone y la FIA, de tres
pilotos en liza a menos de una
semana de la finalización de la
temporada, la pura verdad, la
pura realidad, es que Lewis
Hamilton estaría al menos entre
diez y doce puntos menos de los
que hoy día suma, gracias a las
fechorías tri-partitas del “niño
de la grúa”, la FIA y Mclaren.
Sin
repetir ya más la serie de
hechos y trifulcas de bandoleros
y piratas cometidos contra
Fernando Alonso en los grandes
premios de: Bahrein, Canadá,
USA, Inglaterra, Hungría,
Turkia, Bélgica, Japón, China,
(¡¡ 9 Grandes Premios!!), el
hecho cierto es que Mclaren ha
estafado a Fernando Alonso en su
contrato, y aprovechándose de
una posición de superioridad
jerárquica en lo laboral. La FIA
ha estafado también a Fernando y
a todos los amantes de esta
competición en general. No
insistamos ya más, pues sólo los
medios ingleses y los famosos
“buitres” ibéricos anti-alonsistas,
(esos a los que casualmente,
¿por qué será?, se les revuelve
las tripas el día doce de
octubre; día de la Hispanidad),
siguen defendiendo la farsa de
la igualdad en Mclaren y la
imparcialidad de la FIA.
Ha
comenzado la cuenta atrás, y lo
que esta en juego, NO es el
campeonato del mundo de pilotos,
que para todos ya esta decidido.
¡¡Sorpresa!!; No es Lewis
Hamilton el campeón. El Campeón
del Mundo de Fórmula 1 de 2007
es Fernando Alonso Díaz, con el
permiso de Kimi Raikkonen, que
salvo milagro, puede alzarse
también con el campeonato de
este año. Lo que en ningún caso
tiene ni tendrá nunca validez es
la victoria-estafa perpetrada
por Lewis Hamilton y sus
poderosos secuaces y toda su
cohorte de voceros, perrillos
falderos, mecánicos exaltados,
sospechosos y todos los
estómagos agradecidos de la
orbita de Mclaren Mercedes, este
año en el Gran Circo. Esto no
hay quien lo enmiende ya. La
victoria de Lewis Hamilton en
2007, de producirse, cosa aún
por ver, vale menos que nada.
Lo
verdaderamente importante, y
teniendo ya designado al Campeón
moral de este año, es que si
casualmente, Fernando consigue
alzarse con el titulo mundial,
se pone en entredicho, y esta
vez muy en serio gran parte de
la estructura de la FIA, y sus
intereses monetarios. Así mismo
estamos hoy, con la posibilidad
abierta de someter, por parte
del pobre empleado herido y
humillado, al más duro de los
castigos y humillaciones, al más
descomunal de los ridículos que
puede hacer una escudería de
Fórmula Uno. Ni con mil clases
de teatro podrá disimular la
plantilla de Mclaren, la
profunda decepción y amargura
ante una hipotética victoria de
Fernando en Brasil. Toda la
farsa estallará si gana
Fernando, toda la hipocresía
rancia y mezquina se reflejará
en rostros y miradas ante tal
decepción. Nada debe temer
Fernando, de seguro, Interlagos
estará repleta de sus ángeles
guardianes en forma de marea
azul, con ellos puede celébralo
todo, con ellos y con la decena
de gentes que en el paddock aún
lo aprecian sinceramente.
Dantesco e indescriptible
posible espectáculo de
vergüenza, en ciernes para la
escudería Mclaren.
Fernando
Alonso ha perdido mucho con
McLaren. Ha perdido su ilusión
por este equipo y por su imagen,
ha sido herido, ha sufrido y ha
sangrado, ha sido humillado,
atacado, falseada su imagen y su
dignidad como persona y como
deportista. Fernando ha
envejecido más en un año en
Mclaren que en toda su vida.
Firmar por la escudería
británica, ese solo acto, supuso
para él y para toda la Fórmula
Uno limpia, justa y deportiva,
sin saberlo, retroceder más de
mil años atrás en el tiempo.
Por el
contrario Mclaren como escudería
deportiva y también como
empresa, ha apostado por un
camino, por una estrategia, por
una filosofía y tácticas de
cartón piedra, en contra de toda
lógica, justicia y juego limpio.
La consecuencia: Fernando esta
herido, pero sigue vivo, a pesar
de todo y de todos, y solo
quedan, apenas, 6 días, para que
el joven asturiano, quizás,
aseste el golpe más duro de toda
la historia a la escudería
británica, su socio alemán de
Mercedes y otras compañías que
no sepan cambiar de rumbo
decididamente y con celeridad.
Fernando
Alonso I Rey Del Viento, que la
fuerza y las alas de fuego del
ave fénix te acompañen a la
batalla.
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