
Se bajó
del coche con la furia escrita
en sus ojos y pidió una reunión
con sus ingenieros. Fernando
Alonso había terminado cuarto en
la calificación del GP de China,
a casi siete décimas del mejor
tiempo de Lewis Hamilton. El
debutante dejaba a su mayor
rival por el título en el umbral
de la utopía de una remontada
imposible. Después llegó la
grava, los neumáticos, los
errores y el inglés fuera de
carrera. Pero esa es otra
historia. Antes de todo eso,
Alonso salía cuarto en la
parrilla y las sospechas del
campeón del mundo tenían un
nombre: McLaren. El asturiano no
aguantó más y habló contra su
escudería: "Mi confianza en este
equipo es cero". Después de la
carrera un angustiado Ron Dennis
sentencia ante la prensa
inglesa: "Corríamos contra
Alonso, no contra Kimi". Las
quejas del bicampeón, las
palabras de su jefe y una
petición formal de la Federación
Española de Automovilismo han
hecho que la FIA entre en
acción. Un comisario de la FIA
estará dedicado, exclusivamente,
a vigilar a McLaren durante el
GP de Brasil, especialmente en
la calificación.
Esta
reacción llega para continuar
con la discreta investigación
que el máximo organismo
internacional del automóvil
abrió en China después de que se
demostrara que las presiones de
la ruedas de Alonso durante la
tercera ronda de la calificación
estaban alteradas. Y es que de
los diez juegos que utilizó el
de Oviedo, sólo dos tenían las
presiones alteradas, los que le
pusieron en la tercera y
decisiva fase de la
configuración de la parrilla de
salida. La causa pudo ser un
sobrecalentamiento excesivo de
los compuestos que usó el
campeón español.
Así las
cosas, Max Mosley confirmó a
Carlos Gracia por escrito que
había recibido la confirmación
desde Interlagos de que un
comisario estaría muy pendiente
en el circuito brasileño de
cualquier argucia que McLaren
pudiera cometer contra el
asturiano. Quizá si esa medida
se hubiera tomado antes Alonso
no estaría segundo en la
clasificación, aunque ya es
realmente vergonzoso que la FIA
tenga que hacer de policía para
que un equipo no actúe contra su
propio piloto. Increíble.
Sin
embargo, McLaren, en un acto de
cinismo absoluto o en una
muestra de arrepentimiento
-depende de si se miran las
cosas desde el prisma realista o
el angelical-, repartió ayer un
comunicado en el que promete
igualdad de trato entre sus
pilotos: "Queremos aclarar que
la política de trato justo y
equitativo continuará en la
última carrera en Brasil el
domingo 21 de octubre de 2007.
Hemos seguido esa política
durante todo el año y McLaren y
Mercedes-Benz continuarán
tomando cada paso que esté en su
control para asegurar que tanto
Fernando como Lewis tienen las
mismas oportunidades para ganar
en cuanto a igualdad del
monoplaza, motor, tácticas y uso
de recursos".
Y Ron
Dennis agrega: "Ésta ha sido una
temporada tremenda en la que el
equipo McLaren y nuestros dos
pilotos han contribuido a que
sea excelente. Para que así haya
sido el equipo ha permitido a
Fernando y Lewis luchar entre
ellos en completa igualdad". Por
si fuera poco, Norbert Haug
concluye: "Ha habido muchos
rumores y especulaciones sobre
la igualdad que se ha dado a los
pilotos en nuestro equipo este
año. La actual situación que se
vive en la clasificación del
Mundial es la mejor prueba de
que el trato ha sido totalmente
justo". Lo dicho, un comisario
vigilará a McLaren, aunque
tampoco estamos hablando de un
GEO. La vida es teatro, puro
teatro...
Fuente: AS.com