Y
es que hoy también ha
llovido en el mítico
Autodromo Nazionale di
Monza, circunstancia que
ha condicionado
seriamente el desarrollo
de la prueba y que ha
permitido que Vettel se
lauree como el ganador
más joven de la historia
de la Fórmula 1 (21 años
2 meses y 11 días) con
un coche de segunda
línea como es el Toro
Rosso STR3
Por detrás del brillante
talento alemán, Heikki
Kovalainen también ha
conservado el segundo
puesto de la parrilla
aunque después de
completar una carrera
tan falta de errores,
como de magia al
volante, para el
finlandés de McLaren.
Mejor actuación ha
realizado Robert Kubica,
tercero en la línea de
meta, que salía desde el
undécimo de la parrilla
y que ha remontado con
tesón y acierto con las
paradas en boxes.
Algo similar ha hecho
Fernando Alonso, cuarto
clasificado final en el
circuito que peor se
adaptaba a su Renault
R28 de todo el mundial,
pues ha elegido los
neumáticos intermedios
cuando los demás (a
expcepción de Nick
Heidfeld) todavía
conservaban los de
lluvia extrema.
Precisamente Nick
Heidfeld ha terminado en
el quinto lugar, aunque
presionado de cerca por
Felipe Massa y Lewis
Hamilton.
El
brasileño de Ferrari se
ha mostrado veloz en
todo momento, excepto
cuando ha notado por
detrás la presencia de
un exaltado Hamilton. El
británico ha sido
rapidísimo durante toda
la carrera, pero ha sido
mucho más conservador
con los neumáticos en la
última parte de ésta,
además, recordemos que
partía desde la
décimoquinta posición.
Los resultados de hoy
dejan a Hamilton como
líder del Mundial,
aunque ahora sólo con un
punto de ventaja
respecto a Massa.
Por detrás, Kimi
Raikkonen prácticamente
se despide de la lucha
por el cameponato,
porque a falta de cuatro
carreras para el final,
ya se encuentra a 21
puntos de Hamilton,
después de acabar hoy en
una gris novena
posición. No obstante, y
para satisfacción del
controvertido finlandés,
recién renovado en la
Scuderia Ferrari hasta
2010, ha marcado la
vuelta rápida de la
carrera justo cuando
veía la bandera a
cuadros, como ya es
costumbre en él.